martes, 17 de octubre de 2017

Visitando Faunia. Todo lo que me hubiera gustado saber antes de ir

Hola a todos. Aprovechando el pasado “pseudopuente” del 12 de octubre, nos fuimos con los niños y unos amigos a Faunia. Cuando voy a un sitio nuevo, me gusta mirar antes todos los comentarios y apuntes que pueda encontrar en la web. Hoy os dejo aquí una guía básica y algunas cosas que yo no encontré y ahora sé.


Lo primero, prepara la cartera. Todo en Faunia es caro, y te van a cobrar por todo. Lo primero, las entradas, aunque es fácil encontrar códigos de descuento en internet. Después, el parking, que cuesta 5,50 euros el día entero (un poco menos si tienes el bono parque), aunque esto te lo puedes ahorrar si llegas temprano y aparcas por las inmediaciones del Centro de Transfusiones; son menos de 5 minutos hasta la entrada del parque. Y, por último, la comida, que es bastante cara y de calidad regular, pero eso se arregla trayéndola de casa; hay una zona de picnic con mesas y zonas verdes donde te puedes sentar a comer.



En la entrada del parque te harán la foto de rigor. Allí mismo te dan una tarjeta con un código que deberás presentar si te haces más fotos con animales para que las puedas comprar todas juntas al final de la visita. Hay otras actividades por el parque como una tirolina (5€), un paseo en pony (5€) y varias interacciones y fotos con animales, todas previo pago. También hay zonas de columpios, que esas si son gratuitas

Faunia es grande, sobre todo cuando vas con niños pequeños. Es recomendable zapatos cómodos y llevar carro si aún no están muy acostumbrados a andar, o piden brazos cuando están muy cansados. Allí tienen carritos que puedes alquilar por 6 euros todo el día.

Lleva agua, al menos un litro por persona. No hay fuentes, y las botellas de medio litro cuestan 1,80 € en las máquinas. Y acuérdate de llevar una gorra. 

Y prepárate para hacer colas. La gente suele llegar bastante temprano, y en las zonas cerradas se suelen montar colas para entrar, en especial en el Mariposario y en la zona de cocodrilos. Son colas que avanzan rápido, pero si vas con niños pequeños tendrás que armarlos de paciencia.




A lo largo de todo el parque encontrarás varios aseos, y para la cantidad de gente que había, estaban relativamente limpios. Además, en los que yo entré, había cambiadores en el de hombres y en el de mujeres, cosa que no ocurre en todas partes. En su web dicen que tienen sala de lactancia, pero yo no la vi, aunque tampoco la busqué. Otros servicios con los que cuentan son cajeros (de Bankia) y préstamo de sillas de ruedas, además de múltiples tiendas de recuerdos. Al menos en una de ellas puedes pagar el parking antes de salir; aprovéchalo porque luego se forma bastante cola para pagar.

Nosotros estuvimos desde las 11 hasta las 18 y no pudimos verlo todo. Solo vimos el espectáculo de los leones marinos, y algunas zonas, como El nido o las rapaces, las dejamos para otra visita.


Aunque he leído muy malas críticas, vi a los animales en mejores condiciones que en el Zoo. Intentan reproducir su hábitat y se los ve bastante a gusto y bien alimentados. El personal fue amable en todo momento, dándonos indicaciones de lo que había que hacer para que los animales no se sintieran invadidos en su territorio. Y en general, fue una visita agradable a pesar de que había bastante gente.



Lo que más nos gustó al Mayor y a mi fueron los Misterios bajo tierra, a pesar de las piedras de cartón. También disfrutó mucho en la Senda de los dinosaurios, donde pueden jugar a ser paleontólogos. Seguramente, repetiremos la visita dentro de un tiempo para ver lo que nos quedó pendiente.




¿Y tú? ¿Has estado en Faunia? ¿Tienes alguna pregunta? Cuéntamelo en los comentarios 

martes, 3 de octubre de 2017

La llamada de las brujas, de Francesc Gómez Guillamón

A pesar de que estoy pasando unos meses de sequía lectora, una de mis últimas lecturas ha sido este libro: La llamada de las brujas, de Francesc Gómez Guillamón.


Las Blackwell siempre han vivido en el páramo, han sido sus protectoras desde siglos atrás y nunca se han inmiscuido en los asuntos de los habitantes de Monkton, el pueblo más cercano. Sin embargo, los tiempos cambian, y las tres mujeres, abuela, madre e hija, han aprendido a convivir con sus vecinos.

Todo apunta a que el final de las brujas del páramo está muy cerca y, cuando reciben un misterioso envío sin remitente que contiene una antigua reliquia mágica, da comienzo una serie de acontecimientos que pondrán en peligro sus vidas.

Este libro fantástico nos ofrece una narración atemporal de una clásica historia de brujas. Hipólita, Ofelia y Pandora son tres generaciones de brujas que llevan más de mil años viviendo en el páramo, y protegiendo su magia. Pero Ofelia tiene una visión, y Pandora puede hablar con su reflejo, lo que indica que su fin está cerca. Además, reciben la visita de una bruja con la que tienen antiguas rencillas, y que está dispuesta a todo para acabar con ellas y con el páramo.

La narración es muy ágil, sin "paja" ni descripciones innecesarias. Quizás por eso los personajes sólo están esbozados, y he echado de menos que profundizara en ellos, porque son muy interesantes: las tres brujas, su familiar, sus vecinos del pueblo.. Además, el libro es bastante corto, y te deja con ganas de más. Desde el principio, me ha recordado a Siempre hemos vivido en el castillo, que fue un libro que me encantó,  por la atmósfera y lo raros que son los personajes. También me ha gustado que la mayoría de personajes son mujeres, y casi todas fuertes y lejos de la típica imagen de tontas y débiles.

Por todo esto, os lo recomiendo si buscáis una lectura ágil pero interesante, porque aunque no os guste demasiado la literatura fantástica, este libro os va a gustar. Muchas gracias a Edición Anticipada por darme a conocer este libro y permitirme leerlo.


Sobre el autor

Francesc Gómez Guillamón (Castellón, 1990) se ha sentido atraído desde siempre por las historias de fantasía y, sobre todo, por las historias de magia y brujería. Estudió Técnico Superior en ilustración y más tarde Máster en ilustración y diseño en la UPV. Actualmente es diseñador creativo, autor de libros infantiles y juveniles, y aunque su trabajo es ilustrar para otros autores y para sus propias obras, ahora está dedicado a escribir historias más largas y para un público más adulto.

martes, 26 de septiembre de 2017

Leemos con Boolino: Cómo bañar a tu dinosaurio, de Jane Ckarke y Georgie Birkett

Dentro de nuestra colaboración periódica con Boolino, esta vez hemos leído Cómo bañar a tu dinosaurio, de Jane Clarke y Georgie Birkett



El dinosaurio de Jorge está muy sucio, pero no se quiere bañar. ¿Cómo conseguirá meterle en la bañera? Y una vez dentro, ¿cómo conseguirá que salga?

Este libro está editado en cartón prácticamente indestructible, pues está orientado a niños de 0 a 3 años que están adquiriendo sus primeras rutinas. Es un cuento corto pero muy divertido, en el que los niños se verán reflejados, pues el dinosaurio al principio no quiere entrar en la bañera, pero luego no querrá salir tampoco.

Boolino ha introducido este libro dentro de su selección para recuperar las rutinas con la vuelta al cole. Dentro de esta misma colección de Bruño, hay libros sobre lavarse los dientes, comer o dormir, y otros de otras editoriales que puedes ver AQUI



martes, 19 de septiembre de 2017

Peripecias de mamá: Cómo conseguí que mi hijo durmiera toda la noche

¡Hola a todos! Para empezar el curso con energía, os voy a contar nuestra experiencia con el sueño infantil y cómo solucionamos el problema.


El Mayor siempre fue un niño que durmió mal. Nunca dormía más de tres horas seguidas, y el tiempo que pasaba despierto estaba casi siempre llorando desesperadamente. En su primer año de vida, durmió 2 o 3 noches del tirón, y esto se alargó hasta que cumplió 20 meses.

Pasamos varias fases: cuando era muy pequeño, se despertaba para que le dieras el biberón, estaba una media hora despierto, y se volvía a dormir. Esto por la noche, por el día dormía 1 o 2 horas y el resto del tiempo estaba llorando, gritando y berreando. 

En la siguiente fase, por el día dormía poco pero ya no lloraba si estaba entretenido. Por las noches, dormía 2 horas, estaba despierto durante 3 horas, y se volvía a dormir dos horas más. Imaginaos cómo estábamos su padre y yo por las mañanas.

Y cuando se hizo más mayor, había que convencerle para que se echara la siesta, pero luego dormía 2 o 3 horas sin problema. Para dormir por la noche, me tenía que acostar yo con él, y se despertaba entre 6 y 8 veces.

Mi desesperación era máxima: me leí todos los libros posibles, consulté con la pediatra, le dimos las famosas "gotas para dormir" (Melatonina) que tampoco funcionó, y así hasta que una noche, me di cuenta que cuando se despertaba, se quejaba. Y decidí llevarle a una fisioterapeuta especialista en niños, que me dio la solución.


Mi hijo tenía dos aplanamientos craneales, provocados seguramente por su postura durante el embarazo. Para dormir se acomodaba en ellos, y acabó contracturándose el cuello. Una sola sesión y mi hijo empezó a dormir como un bendito. Al principio volvíamos al fisio cada 3 meses, ahora ya solo vamos una vez al año. Mi hijo es un niño que no es dormilón, no suele dormir más de 8 o 9 horas por la noche, pero al menos ya no se despierta, lo que es bueno para él, porque durante el día está más descansado y bueno para nosotros, porque podemos dormir también.


Si vuestro hijo o hija tampoco duerme, estos son los consejos que os doy:

1. Descarta SIEMPRE lo primero una causa física. A lo mejor tu hijo tiene dolores musculares, o problemas digestivos, y hay que solucionarlos cuanto antes.

2. Establece una RUTINA para irse a dormir. Intenta que sea siempre a la misma hora, y establece el ritual. El nuestro incluye el paso por el baño, un cuento, "la relajación" y una canción. Sabe que cuando esto se acaba es hora de irse a dormir y no puede pedir nada más. 

Nuestra "relajación" es una adaptación rápida de la Relajación progresiva de Jacobson, donde empiezo masajeando los pies y acabo tocándole el pelo.

3. Kilos y kilos de PACIENCIA. Si tu hijo aún es un bebé y cuando le coges de la cuna estás agobiado o nervioso, él lo nota y se va a poner más nervioso. Hasta los 6 años los niños no tienen un patrón de sueño como el de los mayores y es posible que se sigan produciendo despertares durante la noche. 



¿Tu hijo duerme por las noches? ¿Tienes algún truco que quieras compartir? Cuéntamelo en los comentarios 

martes, 22 de agosto de 2017

¡Vacaciones!

Ha llegado el momento de unas merecidas vacaciones, para nosotros y para el blog.
Volveremos a vernos en septiembre



miércoles, 16 de agosto de 2017

Leemos con Boolino: ¡Hola, Osito! de Francesca Ferri

Dentro de nuestra colaboración periódica con Boolino, hoy os traigo un libro para los más pequeños de la casa, que además viene con regalo. Se trata de ¡Hola, Osito!, de Francesca Ferri.


¡Hola, Osito! es un libro para bebés, recomendado para niños de 0 a 3 años. Está encuadernado en cartón y tiene sólo 8 páginas.

En él se cuenta la vida de Osito y las actividades que realiza durante el día. Las ilustraciones son sencillas y muy dulces, con colores suaves, y los textos se componen de frases de una o dos palabras.


Este libro viene en una bolsita de plástico con asa y acompañado de un doudou de Osito que también es sonajero, lo que lo hace perfecto si tienes que hacer un regalo.


Es un libro con un formato que nos ha encantado, y el doudou es tan suave que no puedes dejar de tocarlo. 

 

martes, 8 de agosto de 2017

Peripecias de mamá: Mi experiencia como bimadre

Buscando un tema sobre el que escribir esta semana, me he dado cuenta que El Pequeño tiene ya más de tres meses y aún no he hablado de cómo es mi vida desde que somos cuatro en la familia.

El Pequeño cumple esta semana 16 semanas de vida. A priori esto no sería muy importante si no fuera porque el próximo lunes debería incorporarme a trabajar, y dejar a esta cosita en otras manos.



Afortunadamente, he juntado las horas de lactancia y las vacaciones y no tendré que volver al trabajo hasta octubre. Ahora mismo, El Pequeño ya nos reconoce tanto a mi como a su padre y a su hermano, y nos dedica enormes sonrisas. Acaba de aprender a girarse en la cuna y se despierta llorando aterrorizado pensando cómo ha llegado a esa posición. Nos dice Ajo, y nos incita a llamarle guapo y a cogerle en brazos. Hemos abandonado el cuco, que no le deja ver el panorama, y ya le paseamos en la silla, muy reclinada. 

El Pequeño ha salido muy dormilón, y duerme una media de 8-10 horas todas las noches. Si, esos niños que duermen toda la noche con dos meses existen, y a mi me ha tocado uno de ellos. En septiembre os contaré las ayudas que nos han permitido que esto esté pasando.

Y El Mayor lo está llevando mejor de lo que esperábamos. Le besa apasionadamente, le hace mimos y le dice cosas bonitas. Le cuida, dentro de sus posibilidades, y le quiere un montón. Y ya está deseando que duerma con él en la habitación. Por supuesto, han surgido los celos, pero los está llevando muy bien. Como el pequeño es tan dormilón, podemos seguir dedicándole el mismo tiempo que antes y pasarnos la tarde jugando. Ser hermano mayor le ha hecho más responsable, y él se siente más mayor cuando ve todo lo que sabe hacer y su hermano no puede.


Y para mi está siendo una locura. Los días empiezan muy temprano, o bien con el biberón del Pequeño, o con los pasos del Mayor por el pasillo. Ahí empieza una carrera de hacer y fregar biberones, jugar con uno, jugar con el otro, acoplar horarios para poder bajar al parque, hacer malabares con los baños, y disfrutar de un rato de paz cuando consigo que los dos estén dormidos, sobre las 10 de la noche (o más, dependiendo del día). 

Es agotador pero es muy bonito volver a sacar la ropa pequeñita y acordarte de anécdotas del Mayor, y crear otras nuevas para el Pequeño. Y darte cuenta que puedes querer a dos personitas con locura, y ponerlas por delante de todas tus necesidades. 

Ya veremos cuando el trabajo me obligue a dejarlos por la mañana temprano y volver a verlos justo a la hora de las cenas y los baños. Pero ya cruzaremos ese puente cuando lleguemos al río.


¿Y tú? ¿Eres bimadre? ¿Te has vuelto ya loca? Cuéntamelo en los comentarios