martes, 31 de enero de 2017

Leemos con Boolino: ¡Quiero dormir la siesta!, de Julia Donaldson y Alex Scheffler

Dentro de nuestra colaboración periódica con Boolino, hoy os traigo un libro para los lectores más pequeños: ¡Quiero dormir la siesta!, de Julia Donaldson y Alex Scheffler.



En el Bosque de la Bellota, la Coneja no puede dormir la siesta. ¡Levanta las solapas y sabrás quién la mantiene despierta!


Este libro está recomendado para niños a partir de 2 años. La encuadernación es dura, y tiene sólo 14 páginas. 

Los principales atractivos de este libro son dos: es un cuento con solapas, y el texto es rimado, lo que ayuda a mantener el ritmo de la narración.



¡Quiero dormir la siesta! pertenece a la colección Cuentos del Bosque de la Bellota. Estos libros de cartón, diseñados para facilitar la introducción a la lectura, captan la atención de los niños con su juego de solapas, haciendo que después de varias lecturas puedan anticiparse a lo que aparecerá debajo de ellas. Los textos rimados, ideales para leer en voz alta, estimulan la imaginación de los pequeños a la par que les ayudan a volcarse en la historia.


Sobre los autores:

Julia Donaldson  es una de las autoras de libros infantiles más queridas del Reino Unido. Entre sus muchas colaboraciones galardonadas, se encuentra el libro EL GRUFALO realizado junto con Axel Scheffler y considerado ya un clásico moderno. Julia también escribe obras de teatro y canciones infantiles y dirige talleres de cuentacuentos. En la actualidad vive en Glasgow con su marido y su familia.

Axel Scheffler nació en Hamburgo (Alemania) en 1957, donde estudió Historia del Arte. Obtuvo algunos premios de dibujo publicitario a finales de los 70 y principios de los 80. Se instaló en Inglaterra y allí finalizó sus estudios de diseño gráfico.  Sus dibujos, ilustraciones y pinturas están casi siempre representados por animales que parecen personas o por personas caricaturizadas. Cuando era pequeño quería ser biólogo, porque eso estaba contento, al menos, de poder representar animales a través de su arte. Compaginó sus ilustraciones para libros de literatura infantil y juvenil con su labor como dibujante en revistas, periódicos o en publicidad. Especialmente exitoso ha sido su trabajo con la autora Julia Donalson, cuyo trabajo conjunto se vio reconocido con el premio británico Smarties.

martes, 17 de enero de 2017

El lobo hace huelga, de Christophe Pernaudet y Sébastien Chebret



Gracias a una promoción de Boolino, hemos conseguido el libro El lobo hace huelga, de Christophe Pernaudet. Este es el resumen:

Algo extraño ocurre: ¡el lobo ha desaparecido de todos los cuentos! ¿Qué está pasando? Los tres cerditos, la Caperucita Roja y la cabra del señor Seguin convocan una asamblea para buscar una solución. El lobo ha decidido hacer huelga porque está cansado de ser siempre el malo.
Todos los personajes de los cuentos tratan de convencerlo para que vuelva: ¡los cuentos lo necesitan para que sus historias tengan sentido y, sobre todo, a los niños les encanta tenerle miedo!

El libro es muy original, porque plantea la alternativa de qué pasaría si el lobo se cansara de ser malo. Aparecen muchos personajes conocidos para los niños, como Caperucita Roja o los Tres Cerditos, algo que siempre les gusta.


Es un libro recomendado a partir de 5 años, aunque hay algunas palabras que no entenderán porque son conceptos complejos (asamblea, consignas, parlamentar…). También se nota que es un libro para niños algo más mayores porque no tiene un final escrito, sino una ilustración que deben interpretar.



El Niño tiene 3 años , y gracias al libro sabe lo que son las huelgas. El resto del vocabulario difícil se lo voy “traduciendo” durante la lectura para que pueda seguir la historia, aunque los dibujos son muy descriptivos y ayudan también.


Sobre los autores:

Christophe Pernaudet. Escritor, director de cortometrajes, redactor publicitario para radio y televisión y realizador de videoclips. También es animador en la mediateca de Villenave, pequeño pueblo donde reside.
 

Sébastien Chebret. Tras estudiar bellas artes, su inicio en el mundo de la ilustración empezó en 2004 realizando su primer álbum, para Éditions Vents d’ailleurs, llamado Le Rat el l’Éléphant. A partir de ese momento hizo todo lo posible para convertirse en ilustrador. Actualmente trabaja para la prensa  y la edición de libros infantiles. Sus ilustraciones están hechas en gouache, acrílico incorporando a veces collages de papel reciclado.

martes, 10 de enero de 2017

Los libros de diciembre

Aquí llega el último resumen de los libros que leí en 2016. Empezamos

83. La ira de los ángeles, de John Connolly





En las profundidades de los bosques de Maine se descubren los restos de un avión siniestrado. No hay cadáveres. Nunca se informó de la desaparición de dicho avión. Pero hombres de toda laya lo buscaban desde hacía mucho tiempo. Lo que esconden los restos del aparato es algo más importante que el dinero: es una lista de nombres, crucial en el combate contra las fuerzas de las tinieblas. La lucha por obtener esa lista atrae al detective Charlie Parker. También capta la atención de otros: una mujer hermosa, de cara marcada, con afición a matar; un niño callado que recuerda su propia muerte; y el asesino en serie conocido como el Coleccionista, que busca nuevos corderos para sus sacrificios. Pero a medida que las fuerzas rivales se abaten sobre el lugar, el bosque se prepara para recibirlos, ya que en su espesura oculta otros secretos. Alguien sobrevivió al accidente. Sí, alguien sobrevivió. Y está esperando…

Este libro es una ida de olla de primera. Iba por la mitad y aún no sabía qué era lo que pasaba. Demasiados personajes sin aparente conexión, una historia desestructurada... No me ha gustado nada. Le doy un 4.



84. Mujeres que compran flores, de Vanessa Montfort


Olivia regenta una curiosa floristería en el centro de Madrid, un pequeño oasis llamado El Jardín del Ángel. Allí coinciden un grupo de mujeres para comprar flores, aunque ninguna lo hace para sí misma ni por el mismo motivo: una compra para su madre anciana, otra para decorar su despacho, otra porque se ha enamorado y otra para superar la pérdida de su marido. Cada una representa una categoría de la mujer actual y, con la ayuda de Olivia, todas ellas se enfrentarán a un cambio radical en sus vidas.

Un libro muy poético, muy carpe diem, y muy para mujeres. No está mal, aunque no creo que lo recuerde dentro de unos meses. Le doy un 5.



85. Tormenta de nieve y aroma de almendras, de Camilla Läckberg



Falta menos de una semana para Navidad. Enmarcada entre un fondo de rocas grises y un mar de hielo, con sus casitas de madera cubiertas por la nieve, Fjällbacka regala una imagen de postal.Martin Molin, el joven policía ayudante de Patrik Hedström, viaja a una isla cercana a la costa de Fjällbacka para pasar las fiestas navideñas con la adinerada familia de su novia. En medio de una fuerte tormenta, Ruben, el abuelo y patriarca de la familia, poseedor de una inmensa fortuna, muere en circunstancias extra ñas. Martin percibe el sutil aroma a almendras amargas que flota en el aire, claro indicio de un envenenamiento. Inquietos e incomunicados, los invitados tendrán que esperar a que amaine la tormenta.
El libro contiene, además, cuatro relatos cortos, independientes, situados en la constelación de Fjällbacka y de sus personajes.

Cinco historias cortas de una de las principales escritoras de novela negra sueca. No decepciona, como siempre, así que le doy un 7.



86. Hombres desnudos, de Alicia Giménez Bartlett



Hombres desnudos es una novela sobre el presente que estamos viviendo, donde hombres treintañeros pierden su trabajo y pueden acabar haciendo estriptis en un club, y donde cada vez más mujeres priman su carrera profesional sobre cualquier compromiso sentimental o familiar. En esta historia, esos hombres y esas mujeres entran en contacto y en colisión, y lo harán con unas consecuencias imprevisibles. 

Es un libro que no esperaba que me gustase, y sin embargo me ha gustado bastante. Además, tiene un final impresionante. Le doy un 8.



87 - 90. Cuatrilogía de Valeria, de Elisabet Benavent


Valeria es escritora de historias de amor.
Valeria vive el amor de forma sublime.
Valeria tiene tres amigas: Nerea, Carmen y Lola.
Valeria vive en Madrid.
Valeria ama a Adrián hasta que conoce a Víctor.
Valeria necesita sincerarse consigo misma.
Valeria llora, Valeria ríe, Valeria camina...
Pero el sexo, el amor y los hombres no son objetivos fáciles.
Valeria es especial.
Como tú.
Altamente divertida, emotiva y sensual, Valeria llega para conquistar a aquellos lectores que se enamoraron con Federico Moccia o Blue Jeans y que ahora quieren algo más.

Esta serie de Valeria está compuesta por éste y otros tres libros más. ¿Conocéis Sexo en Nueva York?. Pues las cuatro amigas son prácticamente idénticas a las protagonistas: la escritora, la salida, la pija mojigata y la adicta al trabajo. Pero encima son especialmente tontas, y ninguna sabe lo que quiere, excepto acostarse con todo hombre que pasa por su lado, y luego darle vueltas a la cabeza. Si le quitas las numerosas escenas de sexo, estos cuatro libros se quedarían en dos. No los recomiendo en absoluto. Le doy un 2.



91. Siempre hemos vivido en el castillo, de Shirley Jackson



«Me llamo Mary Katherine Blackwood. Tengo dieciocho años y vivo con mi hermana Constance. A menudo pienso que con un poco de suerte podría haber sido una mujer lobo, porque mis dedos medio y anular son igual de largos, pero he tenido que contentarme con lo que soy. No me gusta lavarme, ni los perros, ni el ruido. Me gusta mi hermana Constance, y Ricardo Plantagenet, y la Amanita phalloides, la oronja mortal. El resto de mi familia ha muerto.» Con estas palabras se presenta Merricat, la protagonista de Siempre hemos vivido en el castillo, que lleva una vida solitaria en una gran casa apartada del pueblo. Allí pasa las horas recluida con su bella hermana mayor y su anciano tío Julian, que va en silla de ruedas y escribe y reescribe sus memorias. La buena cocina, la jardinería y el gato Jonas concentran toda la atención de las jóvenes. En el hogar de los Blackwood los días discurrirían apacibles si no fuera porque los otros miembros de la familia murieron envenenados allí mismo, en el comedor, seis años atrás.

Es un libro que hay que leer, eso que algunos denominan "un clásico". Es un libro raro, muy raro, pero merece la pena buscarlo y leerlo. Yo le doy un 9.



Y hasta aquí los resúmenes de 2016. Este mes hay alguna que otra decepción, pero en general, he leído muchos libros y muy buenos, estoy contenta.


¿Y tú? ¿Has leído alguno de estos libros? ¿Me recomiendas alguno? Pues ahí tienes los comentarios.

martes, 27 de diciembre de 2016

Mujeres, de Isabel Ruiz Ruiz

En el post de hoy os traigo un par de libros que pueden ser un regalo estupendo para Reyes, ahora que estamos en esas fechas. Son los dos álbumes ilustrados que comprenden la colección Mujeres, de Isabel Ruiz:



























A lo largo de la historia, infinidad de mujeres anónimas han luchado por un mundo más justo e igualitario. Mujeres que desde la educación, la maternidad, el ejemplo… han aportado su esfuerzo a la sociedad, a la cultura y al progreso científico para hacerlos avanzar.
Otras, más reconocidas en su época, consiguieron alzar su voz, enfrentarse a la sociedad y demostrar su valía; luchar  para conquistar su libertad, nuestra libertad, para conquistar la igualdad. Pero esta sociedad patriarcal ha ido silenciando su recuerdo; ha borrado su huella obviando sus nombres a la hora de reconstruir la historia oficial, esa que nos llega, la que se aprende en el colegio.
Con el ánimo de rescatar  esos nombres que deben formar parte de nuestros referentes, surge la colección Mujeres. Cada álbum nos muestra una selección de dieciocho mujeres reales de distintos ámbitos; mujeres que son un ejemplo para todas las personas y que deben estar presentes en nuestra memoria.


Son libros muy sencillos, compuestos por una ilustración de una mujer, sus logros más destacados en una pequeña biografía, y una cita. 

¿Tú sabías que en 1975 la japonesa Junko Tabei alcanzó la cima del Everest? ¿O que Ada Lovelace fue la creadora del primer algoritmo diseñado para ser ejecutado por un ordenador, y se la considera la primera programadora de la historia?


Hay muchas mujeres que han hecho historia, pero su nombre ha quedado relegado detrás del de los hombres que se atribuyeron sus méritos. Isabel Ruiz nos las trae en estos dos libros para rescatarlas del olvido y darles la importancia que se merecen. También aparecen mujeres españolas, como Concepción Arenal o María Moliner, de las que nos suenan los nombres, pero ahora podremos conocer todas las cosas importantes que hicieron. 

Lo único que no me gusta del libro es ese aire triste que se les ha dado a las ilustraciones, en especial a las del primer volumen. Todas tienen cierto aire de melancolía, como si supieran que la historia las iba a dejar en una esquinita. 


Estos álbumes fueron editados a través de sendas campañas de crowfunding. Ahora se pueden comprar a través de algunas librerías autorizadas y de la página web de la autora, donde también hay tazas, chapas, imanes, bolsas.. con la imagen de esas importantes mujeres. 


Sobre la autora:

Isabel Ruiz es licenciada en Bellas Artes y Diplomada en Dirección de Fotografía.  Como autora e ilustradora tiene tres títulos publicados: La estación de las hojas, Mujeres y Mujeres 2.
En los últimos años, su trabajo como ilustradora se ha centrado en dar visibilidad a la mujer. Con la colección Mujeres, rescata a grandes mujeres del olvido, en un intento de mostrar un mundo más equilibrado donde encontrar referentes femeninos, en el que la historia también se cuente con nombres de mujer.

(Todas las imágenes de este post son propiedad de Isabel Ruiz y han sido extraidas de su página web y su Facebook).

martes, 20 de diciembre de 2016

Leemos con Boolino: Reflexiones de una ranita, de Kazuo Iwamura

Dentro de nuestra colaboración periódica con Boolino, hoy hablamos de un libro muy curioso: Reflexiones de una ranita, de Kazuo Iwamura.


Posada en una rama, a la sombra del follaje, una pensativa ranita intenta comprender el mundo que le rodea. Su amigo el ratoncito, que casualmente pasa por allí, se unirá a sus pensamientos. Por medio del diálogo, como Sócrates y Platón, esta cómica pareja intentará resolver los grandes interrogantes de la naturaleza: ¿dónde tiene la cara una almeja? ¿Cómo se siente una bellota? ¿Desde dónde hasta dónde va el cielo?
Sin darse cuenta, aprenderán a reflexionar en esta aventura filosófica rebosante de humor.


Este libro es muy especial por dos cosas: porque está escrito en un formato a caballo entre la novela gráfica y el manga, con viñetas que hay que leer hacía abajo, y porque es un libro que va a introducir a los niños en la filosofía, a través conceptos abstractos como el Tú o el Yo, además de hablar de las diferencias y similitudes entre los seres, en este caso entre los animalitos que se van encontrando los protagonistas de la historia.


Es una obra para niños más mayores; la editorial lo recomienda a partir de 6 años. Antes, simplemente disfrutarán con los dibujos y con la primera parte del libro donde se habla de las diferencias entre los animales, porque el resto de conceptos no los van a entender. Aún así, no está de más leer este libro, quizá nos sorprendamos con las reflexiones de los niños. 

A lo largo del libro, la ranita aprenderá a ponerse en el lugar del otro, a reflexionar sobre la propia identidad y a comprender el mundo realizándose preguntas sobre todo lo que va viendo.



Las ilustraciones son preciosas, con dibujos sencillos pero realistas, donde los animales son fácilmente reconocibles sin caer en las ñoñerías habituales de los libros infantiles. Un libro muy recomendable para la estantería de los niños.




Sobre el autor:

Kazuo Iwamura nació en Tokio en 1939, donde estudió en la Universidad Nacional de Música y Bellas Artes.

Sus libros han ganado muchos premios en Japón y están traducidos a numerosos idiomas. Reflexiones de una ranita ganó el prestigioso Kodasha Award for Picture Books. 

Se trata de un escritor e ilustrador muy célebre, tanto que tiene un museo consagrado a sus creaciones artísticas en Tochigi, En 2014 fue nombrado Caballero de las Artes y las Letras en Francia. 

martes, 13 de diciembre de 2016

Peripecias de mamá: Cosas que hacer con los niños en Navidad

Hola a todos. Un par de fines de semana de mal tiempo nos han hecho estrujarnos el cerebro para que el Niño se desenganchara de la tele y estuviera entretenido dentro de casa. Aqui os traigo dos propuestas de las muchas que hicimos nosotros:

1. Hacer turrón casero.



La Thermomix entró en nuestras vidas las Navidades pasadas, y la hemos adoptado como uno más de la familia. Al Niño le encanta cocinar con ella, lo que provoca que tardemos el doble en hacer cualquier cosa. Hemos probado dos recetas fáciles y riquísimas:

- Turrón de Chocolate con galletas, de La Juani de Ana Sevilla



Ingredientes:

-200 gr. galletas maría dorada
-100 gr. almendra tostada
-200 gr. chocolate fondant
-100 gr. chocolate blanco
-50 gr. aceite oliva suave


Preparación:

*NO SE LAVA EL VASO EN TODA LA PREPARACIÓN:
1- Reservar 10 galletas, y el resto, moler con golpes de turbo. Las otras 10, romper con la mano. Reservar ambas.

2- Picar las almendras, 4-6 seg. velocidad4. Reservar.
3- Moler los dos chocolates con golpes de turbo. Reservar.
4- Calentar el aceite 3 minutos, 70º, velocidad cuchara.
5- Añadir el chocolate y poner 2,30 minutos, 37º, velocidad 2. Si no está bien fundido, un minuto más. Agregar la almendra, las galletas molidas y las rotas y mezclar 10 segundos, giro izquierda, velocidad 2.
Volcar en moldes, dar unos golpecitos contra la mesa para que no queden burbujas de aire y dejar endurecer antes de desmoldar.

IMPORTANTE: Pinchando en el enlace del nombre tenéis la receta paso a paso con fotos y cómo hacerlo de manera tradicional si no tenéis Thermomix.



Ingredientes
200 gr de almendras crudas
200 gr de azúcar glass (lo hacemos en la receta)
150 gr de nata para montar
100 gr de nueces peladas

Elaboración

Primero de todo hacemos el azucar glass si no tenemos. Para ellos ponemos el azúcar en el vaso y programamos durante 10 segundos a velocidad progresiva de 7 a 10. Reservamos.
A continuación ponemos las almendras en el vaso y programamos velocidad progresiva de 5 a 10. Reservamos.
Las nueces las podemos hacer trozos manualmente, ya que no tienen que quedar muy trituradas.
Añadimos la nata y el azúcar glass  y programamos 12 minutos, temperatura Varoma y velocidad 3 (sin el cubilete).
Por último añadimos las nueces y las almendras y programamos 15 segundos a velocidad 3.
Queda una masa pastosa que volcamos en un molde de silicona. Hay que ayudar a extender la masa para que coja la forma del molde, bien sea con las manos o con el cubilete.
Si usamos un molde de madera pondremos antes papel vegetal.



2. Manualidades con rollos de papel higiénico.



Esto fue cosa de su profesora del colegio. Nos pidió que hiciéramos adornos de Navidad con rollos de papel higiénico para decorar la clase. Tirando de Google busqué los más sencillitos, y con unas témperas que me costaron cuatro euros hemos tenido un par de tardes entretenidas. 

Aquí os dejo las que yo usé:


1. Imprime estas plantillas para poder hacer las diferentes partes que tiene este árbol de Navidad
2. Pinta el rollo de papel higiénico de marrón, será el tronco del árbol.
3. Utiliza las plantillas sobre cartulina verde para hacer las capas del árbol y sobre cartulina roja para la estrella. 
4. Pega con cola o pegamento los dos extremos de la media circunferencia grande para formar un cono.
5. Pega un poquito de algodón sobre la copa del cono más grande para que la base del cono pequeño tenga más consistencia y se eleve sobre su base. A continuación, pega el cono pequeño sobre el grande.
6. Pon un poco de pegamento en el árbol y con los dedos reparte purpurina. 
7. Finalmente pega la base del árbol a la copa y pon la estrella.



1. Pinta un rollo de papel higiénico con témpera naranja.
2. Recorta un círculo de cartulina roja y pégala para que sea la nariz. Dibuja dos ojos o pega dos ojitos de plástico.
4. Para hacer los cuernos utiliza dos limpiapipas , enrollando dos trozos pequeños sobre uno más grande. 
5. Pega los cuernos al rollo de papel higiénico.