martes, 20 de diciembre de 2016

Leemos con Boolino: Reflexiones de una ranita, de Kazuo Iwamura

Dentro de nuestra colaboración periódica con Boolino, hoy hablamos de un libro muy curioso: Reflexiones de una ranita, de Kazuo Iwamura.


Posada en una rama, a la sombra del follaje, una pensativa ranita intenta comprender el mundo que le rodea. Su amigo el ratoncito, que casualmente pasa por allí, se unirá a sus pensamientos. Por medio del diálogo, como Sócrates y Platón, esta cómica pareja intentará resolver los grandes interrogantes de la naturaleza: ¿dónde tiene la cara una almeja? ¿Cómo se siente una bellota? ¿Desde dónde hasta dónde va el cielo?
Sin darse cuenta, aprenderán a reflexionar en esta aventura filosófica rebosante de humor.


Este libro es muy especial por dos cosas: porque está escrito en un formato a caballo entre la novela gráfica y el manga, con viñetas que hay que leer hacía abajo, y porque es un libro que va a introducir a los niños en la filosofía, a través conceptos abstractos como el Tú o el Yo, además de hablar de las diferencias y similitudes entre los seres, en este caso entre los animalitos que se van encontrando los protagonistas de la historia.


Es una obra para niños más mayores; la editorial lo recomienda a partir de 6 años. Antes, simplemente disfrutarán con los dibujos y con la primera parte del libro donde se habla de las diferencias entre los animales, porque el resto de conceptos no los van a entender. Aún así, no está de más leer este libro, quizá nos sorprendamos con las reflexiones de los niños. 

A lo largo del libro, la ranita aprenderá a ponerse en el lugar del otro, a reflexionar sobre la propia identidad y a comprender el mundo realizándose preguntas sobre todo lo que va viendo.



Las ilustraciones son preciosas, con dibujos sencillos pero realistas, donde los animales son fácilmente reconocibles sin caer en las ñoñerías habituales de los libros infantiles. Un libro muy recomendable para la estantería de los niños.




Sobre el autor:

Kazuo Iwamura nació en Tokio en 1939, donde estudió en la Universidad Nacional de Música y Bellas Artes.

Sus libros han ganado muchos premios en Japón y están traducidos a numerosos idiomas. Reflexiones de una ranita ganó el prestigioso Kodasha Award for Picture Books. 

Se trata de un escritor e ilustrador muy célebre, tanto que tiene un museo consagrado a sus creaciones artísticas en Tochigi, En 2014 fue nombrado Caballero de las Artes y las Letras en Francia.