martes, 31 de mayo de 2016

Peripecias de mamá: Nuestra operación pañal

Cuando tienes un hijo de 2-3 años en estas fechas, el tema más recurrente es la retirada del pañal. La nuestra ha sido más o menos fácil gracias a la inestimable ayuda de las profesoras de la Escuela Infantil, pero ha sido un proceso largo.

El Niño empezó a ir a la Escuela Infantil (vamos, a la Guardería) este año por primera vez. Queríamos que se fuera adaptando a las rutinas escolares, y de paso, que empezara a aprender cosas nuevas. En noviembre, las profesoras nos recomendaron empezar a quitarle el pañal. Allí se lo quitaban en cuanto llegaba, y solo se lo ponían a la hora de la siesta. En casa, en cambio, eso era imposible. Nunca tenía ganas de hacer pis, y por eso, para evitar que se mojara, cometimos el error de ponerle pañal en casa.


Las profesoras nos regañaron, y ya si que pusimos en marcha la operación pañal. Aquí empieza la intervención del orinal, que se dejó en el salón para que El Niño se acordara de que tenía que hacer pis. Por supuesto, una fiesta cada vez que lo usaba. Y la cosa empezó a funcionar.





Pero claro, ¿qué hacer cuando tienes que salir de casa? Pues nos acompañaba a la calle un adaptador, que aún usamos en casa. Lo llevábamos en una bolsa, y le preguntábamos mil veces hasta que conseguíamos que hiciera pis. También hemos conseguido ya desembarazarnos de él.

Lo de las noches ha sido más largo, pero más fácil. El Niño se levantaba todas las mañanas con el pañal empapado, pero, de repente, empezó a levantarse seco, un día, dos días, cuatro días... Cuando llevaba una semana hicimos la prueba. Por la noche le machaqué para que si se hacía pis nos despertara. Y llevamos todo el mes de mayo sin un solo escape nocturno.

Para resumir, estos puntos son los más importantes:

- Es necesario que el niño sepa hablar, o al menos comunicarse. Si no sabe decir "pis", es imposible que lo pida.
- Sé constante. Una vez que quitas el pañal, intenta no volver a ponerlo en ningún momento,  ni siquiera un rato.
- No le regañes si tiene un escape. Quítale importancia y anímale a seguir intentándolo.
- Para el pañal nocturno, espera a que haya una semana de pañal totalmente seco por la mañana. Y deja cerca un juego de sábanas y un protector limpios por si acaso.

Esta ha sido mi experiencia. Cuéntame la tuya en los comentarios.